Capitulo 5
En ese momento fueron interrumpidas por Yukito, quién había escuchado toda esta extraña explicación, mientras servía los cafés que le habían pedido…
- Perdón que me entrometa en su conversación, pero no pude evitar escuchar lo
que decían…-dijo Yukito con una enorme sonrisa-…yo puedo corroborar la historia
de su amiga…
- ¿cómoooooo?-dijeron todas al unísono…
- verdad que no estoy mintiendo…
- es verdad, yo conozco a ese joven, tiene el cabello negro, y es sumamente
fuerte, conoce diversas técnicas de pelea, y no hay nadie que pueda vencerlo…se
dice que se transforma en chica debido a que calló en unos pozos encantados…
- es verdad, lo había olvidado…
- puedo preguntar por qué lo conoces?...-dijo Yukito…
- lo que sucede es que un día iba caminando por la plaza principal, y de repente
paso corriendo un pequeño cerdito negro muy simpático, y se escondió debajo de
mí, detrás de él venía Ranma, quien trataba de golpearlo…yo protegí con mi
cuerpo al indefenso puerquito, así que detuvo su ataque…yo muy indignada, le di
una terrible bofetada, y me lleve al puerquito conmigo, pero él nos comenzó a
seguir, me espante mucho, y llame rápidamente a la policia, él me tapo la boca,
y me dijo que ese cerdito no era lo que aparentaba, yo no quise creerle, y seguí
caminado, sin darme cuenta, trajo un balde con agua caliente y nos los echo a
ambos, diciendo que lo hacía por mí bien…al instante, el puerquito se transformo
en un chico, que se encontraba totalmente desnudo…yo me sonroje mucho, y me di
la vuelta, me encontraba muy apenada, como hacía mucho frío, Ranma me abrazó y
me pidió una disculpa, era tan guapo, que no me hubiera importado pescar un
resfriado…pero en ese momento fui mojada por segunda vez por una joven, el
chico, se transformo ante mis ojos en mujer, me espante mucho, y traté de salir
corriendo, pero no me dejaron, me llevaron hasta su casa, y ahí me explicaron lo
que había sucedido, a partir de ahí, me hice muy buena amiga de ellos, y prometí
no contar nada hasta este momento, pues podía meterse en más problemas de los
que ya tenían…
Todos los ahí presentes quedaron impresionados con la tan increíble historia, no podía salir de su asombro, y a pesar de que Aome, ya estaba acostumbrada a este tipo de historias, también quedo impresionada…
La tan amena charla fue interrumpida por la jefa de Yukito, quien le llamó la atención por no estar cumpliendo con su trabajo, por lo que se disculpo con las señoritas, y continúo con sus deberes…
- no creen que es un chico muy apuesto?
- Yo creo que sí…
- Tú que crees Aome?
- Qué? …de que estamos hablando, a sí, que el perro esta muy bueno, sí,
tráiganme dos ordenes…
- ¡¡¡¡Jajajajajajaja!!!!-se rieron todas sus amigas al unísono
- Por que se ríen, que dije?
- Cómo que por que nos reímos, te estamos preguntando por el mesero, y tú nos
sales, con que un perro, y no se qué…
- Lo siento, es que no podía salir de mí asombro…
La velada fue muy divertida, y así continúo, hasta que tuvieron que regresar a sus respectivos hogares, pues ya estaba muy entrada la noche, y el café debía de cerrar.
Todas se despidieron, y cada una se dirigió a su casa. Aome iba pensando en todo lo que había pasado, y no se percató de que la iban siguiendo. De improvisto fue golpeada por la espalda, y perdió el conocimiento. Al poco rato que despertó, se encontraba acostada en su cama, y ya era de día. estaba sumamente sorprendida, pues no recordaba nada de lo que había pasado, bajo para preguntarle a su madre la forma y la hora a la que había llegado la noche anterior…
- Mami?...tú sabes a que hora llegué anoche…
- Claro que sí, llegaste a las 12…
- Y con quién llegué?
- Llegaste tú sola, pero por que preguntas, acaso no recuerdas, que me dijiste
que estabas muy cansada, y que no querías que nadie te molestara… te sientes
bien, quieres que te lleve con un medico?...
- No, no, me siento bien…
- Por cierto, que haces aquí, no se supone que no ibas a regresar hasta dentro
de unos días, no me digas que te volviste a pelear con ese muchacho…
- No, no es nada de eso, me tengo que ir, adiós…
Mientras tanto, en otra época, Inuyasha, luchaba arduamente contra un terrible monstruo. Este era diferente a cualquier otro contra el que hubieran peleado. Incluso su presencia era diferente, tal pareciera que algo hubiera cambiado en el tiempo y el espacio, Inuyasha por poco pierde la vida…
- Miroku… cuidado!!!!!…
- Gracias Sango…
- Inuyasha, no te acerques tanto, es demasiado fuerte para nosotros, ni siquiera
logramos acercárnosle, tal pareciera, que no siguiera ordenes de nadie…-dijo
Miroku mientras esquivaba un golpe-
- No dejare que un monstruo me derrote tan fácilmente…te mataré…-dijo Inuyasha,
justo antes de ser golpeado terriblemente por el monstruo, en ese momento, y
durante toda esa confusión, perdió su espada, y la situación era muy critica…no
sabían que hacer, Inuyasha se había transformado en una bestia feroz, y logró
matar al monstruo, y ahora lo que más les preocupaba era detener a Inuyasha.
De repentey sin ser detectado, apareció Sesshomaru. Se coloco frente de Inuyasha, y dejo salir una sarcástica sonrisa de entre sus lindos labios , al mismo tiempo, su esclavo se acerco hasta donde él estabaa. Tal pareciera, que ambos estaban disfrutando toda aquella situación.
- Así que fuiste tú quien envió a ese monstruo-dijo Sango…- ahora verás, te daré
tú merecido…
- Mi amo, no hizo nada de eso, él solo vino a detener a la bestia, y nos topamos
con ustedes, pero como vemos que han podido ustedes solos, será mejor que nos
vayamos…¿verdad amo?...¿amo?...
- Cómo, ustedes… no son los responsables de todo esto…entonces quién…-dijo
Miroku, mientras Sango detenía su ataque…
- Amo, será mejor que les de su merecido…
- Calla!!!...ahora hazte a un lado…
- Si amo, como usted diga…-dijo Yaken, mientras pensaba para sí: el amo es muy
sensible respecto al tema de su hermano Inuyasha, ojalá y no me castigue por el
comentario que hice…
- Inuyasha, será mejor que no pienses que esto lo hago por ti…-en ese momento
Sesshomaru utilizo su espada para transformarlo…- tú y yo tenemos una pelea
pendiente, pero ahora no es el momento…
- ¿Qué dices?…ven en este momento, y te demostraré de lo que estoy hecho…-dijo
Inuyasha, mientras trataba de levantarse, pero era imposible, pues se encontraba
muy cansado, había gastado mucha energía– ¡¡aaahhh…aaagghhh!!...
- Será mejor que vayas a buscar a esa joven, si no quieres morir…-dijo
Sesshomaru, mientras se retiraba, y dejaba a un Inuyasha muy molesto…
- Amo…por que hizo eso…era su oportunidad…
- Lo cierto es, que lo necesito, para llevar a cabo mis planes…-dijo Sesshomaru,
mientras se iba hacia su destino…
- Inuyasha, te encuentras bien?...-pregunto Sango, mientras trataba de ayudarlo
a levantarse…
- ¡¡¡Déjame!!! No me toques
- ¡Pero…yo solo trataba de ayudar!…
- Será mejor que lo dejemos solo, acaba de recibir un terrible golpe para su
gran ego…dijo el monje mientras tomaba a sango y se la llevaba a la aldea, para
curar sus heridas…
Inuyasha se levanto muy lentamente después de unos minutos, y se dirigió a la aldea, para que al igual que sus amigos, se pudiera curar sus heridas…
La noche se acercó rápidamente, y ninguno de los tres se dirigía la palabra, hasta que entro en la habitación Shippo, quien enseguida le reclamo a Inuyasha la ausencia de su amiga…
- Inuyasha, será mejor que vayas en busca de Aome, no sé que le habrás hecho
esta vez, pero seguro tú tienes la culpa, así que ve a disculparte…-dijo Shippo,
mientras saltaba sobre Inuyasha, y lo trataba de golpear, para hacerlo
reaccionar …
- Olvídenlo de una buena vez…no pienso ir por ella…
- Inuyasha, Shippo tiene razón…deja tú orgullo a un lado, y piensa, que esta es
la tercera vez que te transformas en bestia, durante una pelea desde que ella se
fue…además date cuenta, que últimamente los monstruos se han vuelto mucho más
fuertes, y necesitamos su ayuda…-dijo Miroku, mientras hablaba, y al mismo
tiempo trataba de agarrarle una nalga a Sango…
- ¡!!Idiota!!!… -grito Sango mientras le daba una terrible bofetada al pobre,
pero libidinoso monje…-si no lo vas a hacer por ti, Inuyasha, hazlo por mi, ya
no puedo yo sola con este libidinoso de Miroku…
- además ponte a pensar que si fuera por nosotros, ya hubiéramos ido por ella,
pero no podemos, tú eres el único que puede cruzar el pozo, además de la
señorita Aome…
- muy bien, pero no lo haré, por ninguna de las razones que acaban de mencionar,
solo lo haré, por que extraño esas ricas sopas instantáneas que siempre prepara…
Al oír estas palabras, todos sus amigos se cayeron por el tamaño de la desfachatez de ese sujeto. La verdad, es que Inuyasha, había tenido tiempo de pensar en que tal vez, lo que paso hubiera sido su culpa. Ya habían pasado dos semanas desde que Aome se había ido. Nunca se había tardado tanto tiempo en regresar. Al parecer esta vez si se había enojado mucho, por lo que pensó, que estaría bien ir por ella.
A la mañana siguiente, Inuyasha se despertó muy temprano, y se dirigió hasta donde estaba el pozo. Ahí se sentó a esperar, como lo hacía desde ya hacía mucho tiempo, a que llegara Aome, y así no tener que ir él a buscarla. Lo cierto es que la extrañaba mucho, pero a la vez se sentía herido. Tenía en su pecho una extraña sensación, como si se le hubiera partido el corazón. No sabía si era por lo que había pasado, o por haber visto a Kikio el día anterior a lo que pasó con Kogha.
Ese encuentro, lo único que hizo, fue que Inuyasha se diera cuenta de que quería a Aome, lo suficiente como para darse cuenta de que se había portado muy mal con ella, y de lo mucho que la había lastimado.
El tiempo siguió transcurriendo, hasta que llegó el medio día. Aome había llegado muy tarde la noche anterior. Había ido a una disco muy concurrida, con su nuevo amigo, Yukito, quien era un chico muy agradable, que le daba una profunda seguridad, y cuando estaba a su lado, lograba olvidarse del tonto de Inuyasha. Esa era la principal razón de la ausencia de Aome en la época medieval. Los días habían pasado sin que se diera cuenta, se la había pasado muy bien, y muy a gusto.
Por fin, cuando Aome se despertó, se encontró con la sorpresa, de que Inuyasha había ido a buscarla.
Su primera impresión, fue la de cubrirse, pues no era propio, que un joven como él, la viera en paños menores. Y como era de esperarse, le grito que se saliera inmediatamente de ahí...
Continuara.
Capitulo anterior Volver a fanfiction Capitulo siguiente
Saltar a capitulo: 1 2 3 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20