Capitulo 3
Durante el camino iba pensando en todo aquello por lo que había peleado con Inuyasha, se dio cuenta de lo mucho que lo amaba y lo que significaba para ella, la nostalgia la invadía, hasta que recordó nuevamente el motivo de su pelea, era obvio que el también sentía algo por ella, pues sintió celos cuando el chico lobo se le declaro…si Inuyasha no fuera tan obstinado y orgulloso, las cosas serían más sencillas, pero eso era lo que le gustaba de él, su forma de ser tan dura por fuera, pero tan dulce y tierna por dentro…todo esto y más era lo que pensó Aome hasta el momento de llegar al pozo, ahora si podía cruzar, pues traía el fragmento de la perla Shikon .
Después de cruzar el pozo, se encontraba en la época antigua, aquella de la que ya no se habla. El cielo estaba muy oscuro, era una noche clara y tranquila a excepción de unas luces que provenían del bosque, se dirigió inmediatamente hacía el lugar de donde provenían y su sorpresa fue tal que se quedo pasmada de la impresión; su mente le decía que debía de irse pero al parecer sus piernas no la obedecían.
Ahí se encontró con su más grande temor, Inuyasha estaba con aquella mujer que tantos pesares le había causado a su amado. Ella se hacía presente a cada instante de sus vidas, su muerte tan trágica no permitía que ambos pudieran estar juntos, pues en lo único que él podía pensar, era en vengarse. Pero hace poco tiempo, Kikio fue resucitada por medio de un conjuro. Este suceso despertó en Aome una profunda tristeza y un sin número de inseguridades. Ahora todas ellas, se encontraban justo enfrente de sus ojos. Inuyasha estaba frente a Kikio diciéndole lo mucho que aun la amaba, tratando de expresarle todo lo que significaba para él…
- Yo aun te amo, y no dejare que Naraku ponga sus sucias manos encima de ti, yo
te protegeré pase lo que pase-dijo Inuyasha al mismo tiempo que la rodeaba con
ambos brazos y la miraba a los ojos con una expresión de profunda ternura, la
cual no mostraba a muchos.
- Yo también te amo, pero aun siento un profundo rencor por todo aquello que
paso hace cincuenta años-pensó Kikio, mientras sacó un puñal amenazando con el a
Inuyasha…
- ¿Que haces Kikio?…¿qué es todo esto?
- Así es como deben ser las cosas, tú y yo solo podemos estar juntos después de
la muerte- en ese momento ella es elevada por los aires por esas criaturas que
son guardianes de las almas que la mantienen con vida…
Inuyasha quien al quedar sorprendido por la respuesta de Kikio se quedo mirando el cielo, hasta que un ruido proveniente de unos arbustos situados a sus espaldas lo hizo voltear, encontrándose con Aome, quien al parecer había visto toda aquella escena.
Él sabía que nada de lo que le pudiera decir, haría que cambiaran, la única verdad en ese momento era sus sentimientos hacia Kikio, y aunque sintiera algo por Aome, al parecer eran mucho más fuertes la historia inconclusa con Kikio. Así que opto por no decir palabra alguna.
Aome al ver todo aquello, supo inmediatamente que no tendría oportunidad, el silencio puede decir más que mil palabras, solo tuvo que mirarlo a los ojos para saber todo aquello a lo que tanto temía, así que corrió lo más rápido que pudo, no quería enfrentarse a la verdad, por su mente pasaban una y otra vez todos aquello momentos felices que había pasado a su lado, no podía creer lo que estaba pasando, las palabras de Inuyasha aun retumbaban en sus oídos…
Llegó a la cabaña en donde se encontraban Miroku, Sango y Shippo dejando con ellos las medicinas que había traído…Miroku al ver su expresión supo lo que estaba pasando, por lo que la dejo ir sin ningún problema. Lo único que podía hacer en ese momento era regresar a su casa.
Al día siguiente se sorprendió mucho de despertar en su cama, había olvidado por un instante la razón por la que había regresado, bajó y se sentó a la mesa al lado de su familia, quien al ver su rostro supieron lo que pasaba.
Sota y su abuelo quisieron preguntarle, pero su madre no lo permitió. Todo el día siguió recordando aquel instante de su vida, todo eso era tan confuso, pues tan solo hace unos días, él le había quitado los fragmentos de la perla para que ella no regresará nunca más, y así no pudiera sufrir ningún daño, aquel abrazo, aquellas palabras tan dulces, para ella parecía como si no se tratara de la misma persona.
Su primera resolución fue no volver nunca más, así que para hacer las cosas definitivas, regresaría para entregarle la perla. Su madre, quien no podía ver sufrir a su hija, tuvo una pequeña charla de madre a hija con ella.
Cuando atravesó el pozo, no sabía que hacer, pero cuando vio a Inuyasha, se decidió al fin…
- Aome!!!!-dijo Shippo mientras brincaba a sus brazos de felicidad- pensamos que
no regresarías…
- Qué fue lo que la hizo cambiar de parecer señorita Aome-dijo el monje Miroku…
- Nos permiten un momento a solas-dijo muy seria Aome- necesito hablar con
Inuyasha…
- Y a ver si te disculpas con Aome- grito Shippo mientras se alejaba junto con
Sango y Miroku para así dejar a solas a sus dos amigos- lo que sea que hayas
hecho, Aome tiene la razón…
- Ayyy!!! Ya cállense, todo el día me han estado molestando, yo no tengo la
culpa de nada…-les respondió Inuyasha con su usual cara alargada, optando por su
pose ya tan conocida por sus amigos de cruzar los brazos y darse la vuelta…
Aome se acercó lentamente a Inuyasha tomándolo de la mano, señalándole que debían de caminar…
- Aunque yo no lo quiera creer, Kikio y yo tenemos algo en común- susurró Aome,
mientras sujetaba fuertemente a Inuyasha, como si aquel fuera su ultimo instante
juntos- ambas amamos al mismo hombre…no digas nada, déjame terminar…
- Me gustaría poder decirte lo que siento, pero todo esto es muy confuso, hay
tantas cosas por las que temo…-pensaba Inuyasha, mientras caminaba al lado de
Aome-no quisiera lastimarte…
- Sé muy bien que tú amas a Kikio, pero hay algo que sé con mucha más seguridad,
y es que te amo, y que no sé que haría si no te tuviera a mi lado…mi vida sin ti
no sería igual…
- Aome…
- Es por eso, que decidí quedarme a tú lado, pase lo que pase…
Después de decir estas palabras, ambos se quedaron mirando el ocaso que se ponía ante sus ojos…aquella escena tan tierna, pero a la vez tan triste, era como aquella que presencio Aome justo en el momento de recuperar la perla.
Cuando llegó la ambulancia que transportaría a Shaoran al hospital, Kero Se percató de la presencia de aquella joven que había visto al principio del día al lado de sus amigos.
La mañana siguiente, cuando despertó Shaoran, se encontró con la agradable sorpresa de que todos sus amigos estaban a su lado.
- Vean ya despertó el mocoso…
- Shaoran te encuentras bien, nos diste un terrible susto-dijo Meilin
- Por qué hiciste eso, no debiste…-dijo Sakura con un tono de voz verdaderamente
alto
- Creo que será mejor que salgamos, creo que estos dos tórtolos necesitan
hablar…-dijo Yukito junto con su otra identidad…
- Sakura es que yo…
- Nada de peros, lo que hiciste no tiene justificación…
- Sakura escúchame, lo que paso en el restaurante…no fue mi intención, yo no
quería…pero ella me obligo…tú sabes que eres la única persona que amo…
- Calla…no digas más, no quiero saber nada más, lo hecho, hecho está…
- Eso quiere decir que…
- Eso quiere decir que nada de eso importa en estos momentos, lo importante es
que tú estés bien, para que así pueda darte la paliza que te mereces…-pensó en
voz alta, mientras alzaba el puño sugestivamente y él trataba afanosamente de
salir de ahí, pues pensaba que ella lo golpearía como usualmente lo hacía en
esas situaciones, pero no pudo, pues su maltrecho cuerpo no se lo
permitió-espera que estás haciendo, te harás daño, y no queremos que eso pase,
hasta después de que salgas del hospital…jijiji…
- Eso qué quiere decir…
- Quiere decir que no debiste de haber arriesgado tú vida por salvarme…
- Sabes que eso que me pides es imposible, pues te amo, y no me gustaría verte
lastimada…
- Eres un tonto, pudiste haber muerto…
- Nada de eso importa, solo el hecho de que tú estés a salvo…sabes…si la que
estuviera en esta cama fueras tú, yo nunca me lo perdonaría…no sé que haría…
- Y que acaso no pensaste que así es como me siento
- Pero…
- Lo que pasó ayer, fue culpa de los dos, sé que al principio yo también me
comporte mal, aunque eso no quiere decir que te perdono del todo, se que con
esto que acabas de hacer…sabes que, mejor olvida todo eso, te parece si hacemos
como si nada de eso hubiera sucedido…
- Hablas en serio…-grito Shaoran de felicidad haciendo lo que se diría
comúnmente, la expresión de una chica (eso quiere decir que se llevo ambas manos
a la boca y giro su cabeza múltiples veces, ya saben como cuando se emocionan
mucho…), pero después de hacer esto, trató de acercarse para abrazar a Sakura,
pero por poco se cae, pues ella se alejo…-pero…pero…Ayyyy!!!!
- Pero una cosa si te advierto, si te vuelves a acercar a esa piruja, barata
cualquiera, te juro que si te rompo todos los dientes de un solo golpe- grito
Sakura, llevando una vez más su puño a la cara en son de amenaza, e inflando la
cabeza, como siempre lo hacen cada vez que están muy furiosos…
- Lo juro…nunca más la volveré a ver…
En ese instante alguien tocó la puerta, introduciéndose al instante.
- Disculpen este es el cuarto de Li…ayyy!!! Que bueno que te encontré, te he
estado buscando por todas partes, creo que hay algo que quedo inconcluso entre
tú y yo…
- Sakura te juro que yo no tuve nada que ver en esto…tú lo sabes, yo he pasado
las últimas horas aquí en el hospital…
- ¡¡¡Cállate!!!-dijo Sakura mientras golpeaba en la cabeza a Shaoran y se acercaba
rápidamente hasta donde se encontraba Mitsuko- ahorita vas a ver, vieja
resbalosa…a mi Shaoran nadie me lo toca…
- Pero yo…-gritaba Mitsuko al mismo tiempo que corría para poder escapar de la
furiosa Sakura, quien tomaba cuanta cosa se le ponía enfrente para aventársela-
no fue mi intención…por favor, el florero no…auuu!!!
- Si te le vuelves a acercar, te juro que no respondo…
- No puede ser, parece como si nada hubiera cambiado…ufff -dijo Yue al ver
aquella escena tan infantil entre dos mujeres adultas…o bueno, una de ellas…esta
bien, olviden el comentario…_()
Muchos pensarían que esta debió de ser la reacción de Aome, al ver a Inuyasha con Kikio, pero no fue así. La reacción de las personas siempre es diferente, nunca se sabe. Es por eso que Inuyasha no dijo ni una palabra de la manera en como Aome llevo a cabo las cosas. Todos pretendieron como si nada de eso hubiera pasado.
Los días pasaron y las cosas se tranquilizaron un poco, pero dentro de Aome había aún un poco de inconformidad con aquella situación, decidió olvidarlo todo y seguir adelante con su vida, pero era un poco difícil, muchas veces pretendía ya no seguir pensando en eso y aunque no lo expresara, sus amigos percibían que algo malo andaba pasando dentro de ella.
Durante uno de los ratos de nostalgia y reflexión de Aome, pudo recordar algo sumamente importante que debía decirles a sus amigos.
- Señorita Aome, se siente usted bien?
- Si claro, lo que sucede es que olvide decirles algo referente a la perla, pero
creo que ahora no tiene tanta importancia…
- De que se trata?-dijo Sango
- lo que sucede es que el otro día, cuando Inuya… perdí el fragmento de la perla
Shikon…
- Cómo???!!!!!....-dijeron los cuatro en un grito general
- Si… pero no se enojen conmigo, fue un accidente, ahora ya esta conmigo…
- Entonces cual es el inconveniente?...-dijo el Monje Miroku
- Lo que sucede es que al parecer una pequeña y linda ardilla, se convirtió en
un terrible y malévolo monstruo…
- Y que más paso…
- Cómo pudiste controlarlo tú sola…-dijo Shippo
- Lo más extraño es que yo no tuve que hacer nada…
- Pero entonces qué paso, no nos tengas con el suspenso…ya dilo…-dijo el chico
con orejas de perro
- Muy bien, pero no seas tan grosero…el otro día cuando iba de camino a verme
con un amigo…
- Cómo que con un amigo?…-dijo Inuyasha, un poco molesto.
- Así, como les iba diciendo…me encontré con una pareja de novios, que se
encontraban perdidos y los ayude a encontrar su camino, estuve paseando un rato
por la ciudad, y cuando regrese me di cuenta de que había perdido la perla, fui
en dirección de donde parecía haber un malévolo monstruo, que resulto ser una
linda ardilla, y ahí me encontré nuevamente con esa pareja de novios, ellos
combatieron audazmente con la criatura, utilizaron algún tipo de magia…lo más
triste es que uno de ellos salió herido al tratar de salvar a su amada…-al decir
estas últimas palabras, Aome dejo salir un tierno suspiro que dejo por entendido
todo lo demás…
- Ay!!!...por favor, que tiene de extraordinario dar la vida por alguien a quien
amas- dijo Inuyasha sin darse cuenta del poder que tenían estás palabras, pero
al instante fue interrumpido por el Monje quien se dio cuenta inmediatamente, de
que si no hacía algo rápidamente, la señorita Aome podría sufrir…
- Eso no es lo importante aquí…lo importante es que ellos pudieron controlar los
poderes de la perla…
- Si así es…pero lo más extraño de todo es que cuando la perla estaba dentro de
la criatura, su aspecto era negro, y después de que ellos acabaron con ella, la
perla estaba totalmente purificada…
- Estas diciendo que esa chica fue capaz de purificar la perla…cómo es esto
posible??…
- Así es, pero lo más extraño de todo, es que junto a ella se encontraban unos
sujetos muy extraños, los cuales tenían alas, uno de ellos era una especie de
león, y el otro era un chico muy peculiar, ambos tenían un gran poder, pero…
- Pero qué-dijo Inuyasha, quién había quedado intrigado, con toda esta
historia-de qué se trata…
- A pesar de tener un extraordinario poder, ninguno de los dos, fue capaz de
vencer al monstruo, en cambio Sakura…
- Sakura?...
- Así se llama la joven…
- Continúa por favor-dijo Sango, quien no salía de su asombro
- Sakura, fue capaz de purificar a la perla, al principio tuvo algunos
problemas, pero al final con la ayuda de un báculo y una carta, que transformo
en un arco y flecha logro derrotar a la bestia, lo que me pareció aun más
curioso fue que lanzo la flecha al lugar donde se encontraba el fragmento de la
perla, y no le causo ningún daño a la criatura, volviendo esta a la
normalidad…hubo un momento en que sentí una presencia muy familiar, pero por más
q traté de recordar a quien pertenecía no puede recordarlo, lo único que sé es q
se trata de alguien muy poderoso…
Notas de la autora:
Nota: Lo de la ardilla malévola es un chiste local...jajaja
Continuara.
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